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viernes, 6 de enero de 2017

Una Epidemia... ¡de Baile!


La historia nos cuenta que grandes epidemias han diezmado a distintos pueblos a lo largo de los siglos. Acaso la más inverosímil de cuantas pestes han surcado nuestro mundo llevándose cientos de vida ha sido... ¡la epidemia de baile de Estrasburgo!

En el verano europeo de 1518, en aquella ciudad francesa, una dama recordada como Frau Troffea salió a las calles bailando de modo desenfrenado. Mientras que al comienzo fue sólo observada como una delirante que actuaba de manera inadecuada, uno por uno fueron agregándose distintos transeúntes ante la mirada atónita de los pobladores.

Este baile descontrolado fue sumando adeptos, hasta totalizar casi 500 individuos, mujeres y hombres, que danzaban frenéticos en las calles hasta agotarse, caer rendidos al suelo e incluso, en muchos casos, morir exhaustos después de bailar como desquiciados por días y días consecutivos. 

El misterioso suceso se desarrolló a lo largo de todo un mes, hasta que súbitamente los afectados fueron deteniendo su frenesí, ya sea por caer víctimas del cansancio o la muerte, o bien simplemente por abandonar la danza en forma tan brusca como había iniciado.

El sorprendente hecho fue denominado la Plaga (o Epidemia) de Baile y ha sido atribuido a distintas causas. Después de una revisión de los hechos, colegas de la magnitud de mi antigua discípula rusa Zinnada Keaser o de mi entrañable amigo malayo Nomanyo Nimedio creen que la Plaga fue el resultado de una enfermedad infecciosa transmisible que provocó fiebre elevada y, con ella, conductas inapropiadas y fatales. Mi postura es similar y coincide con la del historiador John Waller, que atribuye a la hambruna de aquellos días el comienzo de estas actitudes desenfrenadas entre los desdichados pobladores del lugar.

¿Acaso la Epidemia del Baile tiene esta explicación lógica y racional, cuya consecuencia fueron numerosas vidas perdidas? ¿O tal vez, como sostiene mi rival Takara Lazukar, se trató de un verdadero experimento social de aquellos remotos días del siglo XVI?

¿Ustedes qué creen...?

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿¡La Estrella de la Muerte es Real!?


¿Quién no recuerda esa formidable arma del tamaño de una luna, la temible Estrella de la Muerte, con lo cual el Imperio aterraba a los rebeldes en la saga de Star Wars? Pues bien, en los cielos de Fujisawa, en Japón, muchas personas aseguran haber visto a la colosal Death Star.

Una misteriosa formación de nubes surgida repentinamente en el firmamento llamó la atención de gran cantidad de observadores, formando una esfera casi perfecta y de apariencia artificial. Al mismo tiempo, varios testigos aseguraron haberse topado con aterrizajes de extraños objetos voladores.

Numerosos investigadores del fenómeno OVNI han sugerido que los visitantes de otros mundos prefieren mantenerse ocultos y, por lo tanto, han desarrollado la tecnología necesaria para generar nubes que los preservan de nuestra mirada. A diferencia de las nubes naturales, que cambian de apariencia de forma permanente, estos camuflajes alienígenas mantienen su formato de manera sostenida a lo largo de las horas.

No obstante, algunos meteorólogos señalan que se trata de un mero fenómeno natural, una sorprendente maravilla de la naturaleza que simplemente nos confunde. Incluso mi reconocido adversario, el investigador nipón Takara Lazukar, no vaciló en aclarar que ni siquiera valía la pena investigar el hecho.

¿Acaso George Lucas contaba con información privilegiada y la adelantó en la saga de Star Wars? ¿O simplemente este suceso es una pareidolia, un sutil confusión entre nuestros deseos y la realidad?

¿Ustedes que creen...?